La liberación del alma.
 
Las almas de los hombres sobre la tierra están prisioneras, estas almas están sufriendo y claman por su pronta liberación, el sistema de conciencia mental las tiene encarceladas, si se desea ser libre para acceder al reino de Dios se debe de dejar cuanto antes este mundo, para que de esta forma quede libre nuestra alma de la esclavitud, llevándola de vuelta a nuestra vida espiritual.
 
Tenemos que despertar de manera muy urgente, del engaño y la mentira, nos han mantenidos dormidos durante cientos de años para poder mantener con vida este mundo infernal, nuestra prioridad en el fin de los tiempos ha de ser el liberar nuestras almas de la falsa luz de la conciencia mental, Dios siempre ha estado presente en nuestras vidas espirituales, no lo escuchamos porque hemos vivido para agradar al cuerpo y sus pasiones alejados del Padre celestial.
 
Estas almas cautivas claman por pronta liberación, las almas fueron creadas por Dios para hacer su Santa voluntad, no para ir tras las cosas que ofrece este mundo, para donde van los pensamientos para allí van las almas, si liberamos nuestra alma ya no sentiremos deseos o apegos hacia las cosas materiales de este mundo, lo único que desearemos es agradar al Creador, se habrán ido las preocupaciones y los temores, habrá desaparecido el miedo creado por el sistema de conciencia mental, se habrá conseguido la tan anhelada libertad.
 
El ego, el apego, lo artificial, es una falsa identidad, este engaño no nos permite vivir desde nuestra esencia espiritual, el alma siempre ha estado ahí, atrapada por el sistema de creencias mentales, en espera de ser liberada, hemos sido esclavos de este mundo que no es espiritual, que no es divino y no es sagrado y mucho menos es perfecto, nuestras vidas se han regido por leyes mentales y no por leyes espirituales, las leyes mentales son injustas y son crueles, estas discriminan y separan, crean todo tipo de conflictos, las leyes de Dios nos unen y nos traen la armonía y la paz.
 
Si optamos por liberar nuestra alma, le estaremos dando una mano a Jesús nuestro salvador, estaremos preparando el camino para lo que será el vivir en la nueva Jerusalén que descenderá del cielo, si liberamos nuestra alma todo se habrá resuelto, sentiremos nuestra esencia, sabremos lo que es vivir una vida espiritual, sabremos lo que es divino, santo y perfecto, sentiremos la presencia de Dios.
 
Liberar nuestra alma significa recuperar nuestra verdadera identidad, es regresar a nuestro verdadero ser, cuando regresamos el alma al espíritu que nos vio nacer,  seremos de nuevo libres como nos creó Dios de manera original, seremos auténticos hijos del creador, la esencia espiritual es nuestra verdadera naturaleza esencial, es un alma liberada la que nos acerca de nuevo a nuestro Dios y salvador, el alma deja de estar fragmentada en mil pedazos, ya no estaremos separados de la verdad, todas nuestras capacidades, y nuestro potencial saldrán a la luz.
 
Un alma liberada es compasiva y sabe amar de manera desinteresada, un alma liberada es paciente, tolerante y sabe esperar, a nada le teme, un alma liberada puede obrar milagros, un alma liberada tan solo le interesan las cosas que son de Dios, un alma liberada rechaza todas las cosas que son de este mundo.
 
Debemos regresar a todo lo que es divino y es sagrado, debemos de fundirnos en el amor que viene de parte del Padre de los cielos, pensemos, hablemos y actuemos conforme a la voluntad de Dios, tan sólo hagamos el bien y rechacemos el mal, sacrifiquemos todo aquello que consideramos que es placentero, pasajero e ilusorio, esto nos hará sentir libres y muy seguros.
 
La liberación del alma debe de ir acompañada buenas obras, no solo basta con decir que amas al prójimo y no lo demuestras con hechos, el verdadero amor nace de la luz y derrota todo tipo de oscuridad que te hace un sirviente y un esclavo, el liberar el alma significa pasar de las tinieblas de Satanás a la luz de Dios.
 
La esencia del alma nada tiene que ver con poderes mentales, son dos polos opuestos, la esencia del alma es la que puede efectuar grandes cambios en las vidas afectadas por las energías del mal, es quien conduce a un mundo totalmente nuevo lleno de bendiciones, liberar nuestra alma es el único medio para poder reencontrarnos con la esencia celestial, un alma prisionera jamás podrá ir de regreso al Padre.
 
El tiempo se agotó, de manera muy urgente debemos de pensar en el arrepentimiento y la conversión, eliminemos todas nuestras limitaciones, comencemos a vivir con lo que es eterno, verdadero y duradero, este mundo desaparecerá y con lo único que quedarás es con un alma liberada o con un alma encerrada o cautiva, las primeras se salvarás las otras se perderán, ya nada será temporal o ilusorio, todo será muy real.
 
Cuando liberes tu alma, habrás alcanzado el clímax espiritual, serás un místico, un ser muy especial, un elegido de Dios, las demás personas te verán distinto, no te reconocerán, en su rostro se asomará lo que se divino y lo que es de Dios, desaparecerá el rostro de amargura, dolor y sufrimiento, se le verá feliz y sonriente, el viejo hombre habrá muerto para siempre, su inteligencia alcanzará los niveles más altos, serás una persona muy sabia.
 
Las creencias del mundo mienten y esclavizan, haz que Dios impregne toda tu vida, sientan desde ya esa amorosa presencia, experimenten a su verdadero ser, siente como tu alma es libre, siente como esta vuela, esa libertad es la que te conduce a las moradas celestiales, conocerás el verdadero significado de la vida, te convertirás en pura luz, tu entorno será afectado para bien, todo lo veraz luminoso y radiante,  por favor no seas ingrato, no olvides a tu propia alma, ella es muy bella y amorosa como para tenerla enterrada en el olvido, tu alma es tu propia naturaleza, no es justo que la vayas a perder a cambio de las cosas que te ofrece este mundo, si no la liberas ahora, luego te lamentarás, si de verdad buscas la verdadera felicidad, comienza desde ya a liberar tu hermosa alma.
 
Rubén López.
El Profeta del Altísimo.