La Fe Cristiana.
El Nuevo Testamento.
 
Jesús el Salvador.
Ningún ser humano sobre la tierra perderá su alma para siempre, a menos que el mismo acepte perderla.
 
Para los verdaderos hijos de Dios que son aquellos que viven desde su espíritu, no hay leyes de atracción, pensamientos positivos, poderes mentales, competitividad para obtener las riquezas de este mundo, estas cosas son conocimiento de Satanás las cuales conducen a la codicia y la avaricia, la raíz de todos los males.
 
La fe en El Padre Celestial es la que logra que todas las cosas invisibles e imposibles, puedan ser visibles y posibles.
 
Pedir con Fe:
 
Mateo 7:7

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

¿Y si le pide un pez, le dará una serpiente?

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le piden?

 

Mateo 6:26

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan ni juntan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

 

Mateo 6:34

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta al día su propio mal.

 
Hebreos 11:1 
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
 

Marcos 11:22-24

Y respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.

Porque de cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: Quítate y échate al mar, y no dude en su corazón, sino que crea que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Por tanto, os digo que todo lo que pidáis en oración,creed que lo recibiréis, y os vendrá.

 

Lucas 1:37

porque ninguna cosa es imposible para Dios.

 
Romanos 10:17
Así que la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios.
 
Romanos 4:20-25

tampoco dudó de la promesa de Dios con incredulidad; antes bien, se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,

plenamente convencido de que Dios también era poderoso para hacer todo lo que había prometido.

Por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada,

sino también con respecto a nosotros, a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús Señor nuestro,

el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

 
Efesios  2:8
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  no por obras, para que nadie se gloríe.
 
Efesios 6:16
sobre todo, tomad el escudo de la fe, con el que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
 
Mateo 9:2
Y he aquí le trajeron un paralítico tendido en una cama; y Jesús, viendo la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
 
Mateo 14:31
Y al momento Jesús, extendiendo la mano, le sujetó y le dijo: ¡Oh hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
 
Mateo 15:28
Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija quedó sanada desde aquella hora.
 
Mateo 17:20
Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
 
Mateo 21:21
Y respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte decís: ¡Quítate y échate al mar!, será hecho.   Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.
 
1 Juan 5:4
Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe.
 
1 Pedro 1:5-9

que sois guardados por el poder de Dios, mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.

En lo cual vosotros os alegráis, aunque, si es necesario, por un poco de tiempo tengáis que ser afligidos con diversas tentaciones,

para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece aunque sea probado con fuego, sea hallada digna de alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo sea manifestado;

a quien, aunque no le habéis visto, amáis; en quien creyendo, aunque al presente no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado,

 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

 
1 Pedro 1:21
que por medio de él creéis en Dios, quien le resucitó de entre los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe esperanza sean en Dios.
 
1 Pedro 5:9
al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en vuestros hermanos que están en el mundo.
 
Tito 1:1-2

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, según la fe de los escogidos de Dios, y el pleno conocimiento de la verdad que es según la piedad,

en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los tiempos,

 

Galatas 3:11-12

Y que por la ley ninguno se justifica ante Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá.

Pero la ley no procede de la fe, sino que dice: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

 

Galatas 5:5

Porque nosotros, por el Espíritu, aguardamos por la fe la esperanza de la justicia.

 

1 Corintios 2:5

para que vuestra fe no estuviese fundada en la sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios.

 

1 Corintios 13:2

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo caridad, nada soy.

 

1 Corintios 15:14-17

Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, y vana es también vuestra fe.

Y aún más, somos hallados falsos testigos de Dios porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó si en verdad los muertos no resucitan.

Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó.

Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

 

1 Corintios 16:13

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y sed fuertes.

 

2 Corintios 1:24

No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo, porque por la fe estáis firmes.

 

2 Corintios 5:7

(porque por fe andamos, no por vista);

 

Hechos 26:18

para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe en mí, remisión de pecados y herencia entre los santificados.

 

Satiago 1:3

sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

 

1 Timoteo 6:11 

Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.

 

2 Timoteo 4:7

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

 

1 Tesalonicenses 1:3

acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de amor y de vuestra perseverancia en la esperanza de nuestro Señor Jesucristo;

 

1 Tesalonicenses 3:7

Por ello, hermanos, recibimos consuelo con respecto a vosotros, en medio de nuestra necesidad y aflicción, por causa de vuestra fe;

porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.

 

Hebreos 10:22

acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de una mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura.

 

Hebreos 11:1-39

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Porque por ella alcanzaron aprobación los antiguos.

Por la fe entendemos que los mundos fueron formados por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue de lo que no se veía.

Por la fe Abel ofreció a Dios un mejor sacrificio que Caín, por lo cual recibió testimonio de que era justo, dando Dios aprobación de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Por la fe Enoc fue trasladado para no ver la muerte, y no fue hallado, porque lo trasladó Dios. Y antes que fuese trasladado, tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan.

Por la fe Noé, habiendo sido advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca para que su casa se salvase; por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que es según la fe.

Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como heredad; y salió sin saber a dónde iba.

Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa,

porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque consideró que era fiel el que lo había prometido.

Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

En la fe murieron todos éstos sin haber recibido las cosas prometidas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y aceptándolas, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria,

pues si en verdad se hubiesen acordado de aquélla de donde salieron, habrían tenido tiempo de volver.

Pero deseaban una mejor, a saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, porque les había preparado una ciudad.

 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su unigénito,

habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia,

considerando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.

Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú con respecto a cosas que habían de venir.

Por la fe Jacob, estando ya para morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró, apoyándose en el extremo de su bastón.

Por la fe José, al borde de la muerte, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.

Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque le vieron niño hermoso y no temieron el edicto del rey.

Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón,

escogiendo ser afligido con el pueblo de Dios, antes que gozar de los placeres temporales del pecado.

Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.

Por la fe salió de Egipto, no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como si estuviese viendo al Invisible.

Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que mataba a los primogénitos no los tocase.

Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; y cuando los egipcios intentaron hacer lo mismo, fueron ahogados.

Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.

Por la fe la ramera Rahab no pereció juntamente con los incrédulos, pues había recibido a los espías en paz.

¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría para contar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas,

quienes por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,

apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros.

Las mujeres recibieron sus muertos por medio de la resurrección; mas otros fueron torturados, no aceptando el rescate, para obtener mejor resurrección;

otros experimentaron vituperios y azotes, y además de esto, prisiones y cárceles;

fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados y maltratados;

de los que el mundo no era digno, anduvieron errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

Y todos éstos, aunque aprobados por el testimonio de la fe, no llegaron a ver el cumplimiento de la promesa,

 

Hebreos 12:2

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

 

Juan 14:12

De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago él también las hará; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre.

 

Lucas 17:5-6

Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.

Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diríais a este monte: Desarráigate y plántate en el mar; y os obedecería.

 

 

Aportes:

 

                         rubendarisaristi@hotmail.com

 

                                El Espíritu Rubén López.

                                 El Profeta del Altísimo

                                    Armenia Quindío.

                                Colombia Sur América.

 

                        Los números del fin del mundo.

                        Gematría: 27 letras 27 números.

 

            Rubén López: Sangre descendencia de Yeshua.

 

           La Roca de la Creación: La Roca de La Salvación.

 

                                     2 Samuel 22:32

 Pues ¿Quien es Dios, fuera del Señor? ¿Y quien es Roca, sino sólo                                        nuestro Dios?

 

El Santo Grial: Yeshua El Verdadero Jesús: Sobre esta Roca Edificaré                                           mi Iglesia.