La verdadera naturaleza del ser humano es la espiritual y no la carnal mental, el milenio de Cristo será Celestial y en ningún momento será terrenal.

 

Filipenses 3:20

Porque nuestra ciudadanía està en los cielos, de donde también esperamos a un Salvador, el Señor llamado El Cristo. Quien transformarà el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad de su cuerpo de Gloria.

 

1 Corintios 15:48

Como es lo terrenal, asì también son los que son terrenales; y como es el Celestial, asì son también quienes son Celestiales.

 

Efesios 2:19

Asì pues, ya no seréis ni extraños ni extranjeros,  sino que seréis conciudadanos de los santos y seréis de la familia de Dios.

 

Colosenses 3:1

Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo està sentado a la diestra de Dios.

 

Colosenses 3:2

poned la mira en las cosas de arriba, y no en las cosas de la tierra.

 

Hebreos 13:14

Porque no tenemos aquí una ciudad permanente, sino que esperamos a la ciudad Santa llamada la Jerusalèn espiritual que està por venir.

 

Juan 14:2

En la casa de mi Padre hay muchas moradas, si no fuera asì, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros.

 

Apocalipsis 21:2

Y vi la ciudad Santa, la nueva Jerusalèn, que descendía del cielo de Dios.  

 

Apocalipsis 21:27

A esta ciudad Santa Celestial nada inmundo entrarà, ni el que practica la abominación y la mentira, tan solo entraràn al reino de Dios aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero.  Ya no habrà màs noche, y no tendrán necesidad de luz de lampara ni de luz de sol, porque el Señor Dios los iluminarà, y reinaràn por los siglos de los siglos.

 

La creación espiritual revelada por el Espìritu Rubèn Lòpez: nuestra verdadera ciudaanìa es Celestial, no es terrenal:

 

La vida espiritual del hombre = 269

El cuerpo de Gloria de Cristo = 269

Los mil años gloriosos = 269

El Espíritu Santo de Dios = 269

Cristo El Mesìas Salvador = 269

Cristo el hijo de Dios El Padre = 269

La victoria Celestial del Padre = 269

 

El Espíritu = 139

 

El Espíritu del Ser Humano = 278

139 + 139 = 278

 

El Espíritu = 139

 

Gemelos celestiales: 139 + 139 = 278

 

El Creador de la vida Espiritual = 278

El número del reino Celestial = 278

El Espíritu Santo del Padre = 278

El espíritu Rubèn Lòpez = 278

El Espíritu Santo del Creador = 278

El espíritu del ser humano = 278

La voz de los espíritus = 278

 

Los números de Dios El Padre = 278

Los números de la salvaciòn = 278

Las nubes de la Iglesia de Cristo = 278

Las nubes de Cristo El Mesìas = 278

 

Las revelaciones Celestiales = 278

El juicio Universal del Padre = 278

El Apocalipsis: El fin del mundo = 278

El mundo de Jehovà destruido = 278

 

La destrucción de la raza humana = 278

 

La autenticidad del enviado de Dios = 278

La autenticidad del Ungido de Dios = 278

El Espíritu Rubèn Lòpez = 278

El espíritu enviado del Padre = 278

El espíritu ungido del Padre = 278

 

 

Las mentiras de los falsos cristianos: ni el milenio de Cristo es terrenal porque este milenio serà Celestial, como tampoco se puede estar hablando de la segunda venida de Cristo a la tierra porque esta es otra infame y muy grande mentira con tintes de blasfemia y de abominación, Cristo no vendrá por segunda vez a la tierra, Cristo viene es en las nubes y lo hará por primera vez en cuerpo glorioso, todos los versículos bíblicos se refieren a la venida o a la llegada de Cristo con cuerpo glorioso en las nubes y no habla de una segunda venida de Cristo a la tierra, Nuestro Mesìas viene es a arrebatar a sus elegidos sobre las nubes y jamás va a tocar tierra firme para quedarse gobernando en esta tierra maldita durante mil años.

 

 

El verdadero Dios y Creador creò de manera original fue a seres espirituales libres de pecado, no creò a seres carnales mentales para que hicieran lo que se les diera la gana, en la vida espiritual no existe la opción de hacer el mal, desde el espíritu tan solo se puede hacer el bien porque se hace tan solo la voluntad del Santo Padre Celestial, por lo tanto el verdadero Creador jamás a firmado pacto alguno con sus verdaderos hijos quienes ya son salvos desde el mismo principio de la creación, quien realiza estos malditos pactos es el falso dios creador Jehovà.

 

Cristo no vino a realizar pacto alguno con el hombre, Cristo vino fue a transmitir el mensaje del reino de los cielos y el mensaje de la salvación de las almas que era muy sencillo: Dejad todas las cosas de este mundo, dejad de pecar, arrepiéntete y conviértete a Cristo el redentor, ama a Dios sobre todas las cosas y ama a tu prójimo como te amas a ti mismo, eso era todo pero los hipócritas falsos cristianos alteraron por completo su mensaje y se dedicaron fue a amar a Jehovà y a amar todas las cosas de este mundo porque asì està estipulado en el segundo pacto de Jehovà.

 

 

Dios ama a todos por igual no importando si estos están realizando el mal, para ellos existe la posibilidad de salvación si optan por el arrepentimiento dejando de pecar y creyendo en el verdadero Dios y Creador.

 

El famoso primer pacto de Jehovà para con Abraham era un pacto genocida en donde Jehovà le daba la tierra de Canaan o Israel al pueblo Hebreo, pero no le daría estas tierras de manera amorosa, pacifica o sobrenatural como lo harìa el verdadero Dios, pues tenìa que ser un pacto inundado de sangre inocente, un pacto en donde los mismos interesados en esas tierras tendrían que desalojar a sus verdaderos propietarios de la manera màs cruel, inhumana y salvaje mediante saqueos, quema de ciudades, robos, masacres, violación de mujeres y asesinato de millones de niños infantes inocentes, y el segundo pacto de este diablo llamado Jehovà aún es mucho màs maligno y perverso, pues deben de iniciar una guerra mundial en donde debe de masacrar a la mayor parte de la humanidad, por lo tanto es una blasfemia decir que el verdadero Creador hace pactos de este tipo infernal con los hombres sobre la tierra.

 

Cristo vino a la tierra fue a salvar almas, no vino a pactar con nadie, el mal en el hombre fue creado por Jehovà en el hombre, es la semilla de satanás en la raza humana, el verdadero Dios no pudo haber creado un libre albedrío porque Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna, quien habita en la oscuridad o las tinieblas es el maldito o maligno dios Jehovà de los ejércitos.

 

El reino de los cielos està libre de oscuridad, està libre de pecado, allí tan solo se encuentra la luz, el amor y la eternidad, es a este reino celestial que van a ir las almas que van a ser salvas en este fin del mundo que està próximo a culminar.

 

El Espíritu Rubèn Lòpez.

Armenia Quindìo.

 

Colombia Sur América.